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Comenzamos
la ruta en Cuenca y desde aquí tomaremos la carretera comarcal que, siguiendo
la Hoz del Júcar, se dirige a VILLALBA
DE LA SIERRA, primera
población importante en la ruta. Aquí se encontraban antiguamente, en
las márgenes del Júcar, los primeros lavaderos de lana para la fabricación
de las famosas alfombras de Cuenca. Cerca, en un ramal de la carretera
que conduce a Uña, está el Poblado del Salto de Villalba, un paraje excepcional.
Muy próximo, ya en plena serranía, se encuentra el Ventano del Diablo,
parada obligatoria para contemplar, por un lado, la profunda hoz del Júcar,
con un desnivel de más de 200 metros, y por el otro, el amplio paisaje
que se extiende hacia Cuenca.
Un
poco más adelante, un desvío a la derecha conduce, tras recorrer 6 Km.,
a la famosísima Ciudad
Encantada.
Previo
pago de la entrada, nos adentraremos en un paraje natural que muestra
un fenómeno geológico poco habitual, formado por un extraordinario conjunto
de formaciones pétreas que adoptan caprichosas figuras y que son el
resultado de la erosión del agua sobre los terrenos calcáreos de la
zona.
Aquí
la fantasía no tiene límites y las piedras han ido adquiriendo nombres
propios como el Mar de Piedra, el Puente Romano, la Lucha
entre el elefante y el cocodrilo, la Tortuga, los Osos,
el Tormo Alto... El recorrido entre callejones, plazas naturales,
cornisas, etc. dura aproximadamente dos horas. Al salir, desde el aparcamiento,
una pista de unos dos kilómetros nos lleva al Balcón de Uña,
desde el que tenemos una hermosa vista del Júcar y de
la laguna de Uña. Regresamos a la CM-2105 para dirigirnos al pequeño y tranquilo pueblo de UÑA, a los pies de los escarpes verticales del Júcar, protegido por un cantil calizo que se conoce como Castillo de Uña. La laguna ocupa apenas dos hectáreas y se nutre de un manantial conocido como Los Borbotones. Muy cerca se halla la Escuela Regional de Pesca y el embalse de la Toba, apto para el baño y los deportes náuticos. De Uña al Salto de Villalba existe una vía forestal que se adentra en el valle del Júcar y discurre siempre paralela al río. Desde el embalse de la Toba seguimos camino y, bordeando el río llegamos a HUÉLAMO, pequeña pero interesante población cuyas edificaciones se escalonan adaptándose al terreno. Conocida como Walmur en tiempos del Califato, apenas conserva restos de su castillo árabe. Siguiendo
en dirección a Tragacete, un desvío a la derecha nos permite acceder,
a través del puerto del Cubillo, al nacimiento del río Tajo. Y llegamos
a TRAGACETE, hermoso pueblo serrano situado en el centro del valle en
el cauce alto del Júcar, que nace muy cerca, al igual que el río Cuervo.
Tiene en su entorno los dos puntos más elevados de la provincia, el
cerro de Mogorrita, con 1.866 m.(estación de esquí) y San Felipe, con
1.840. A tres kilómetros, en la carretera que va a Cuenca, sobre
el Júcar se puede ver un puente romano. Para acceder al nacimiento del
Júcar hay que realizar una marcha de unos 10 km. por la pista que remontando
el cauce, nos lleva hasta un poco antes del colosal Tormo de Cañaveras,
en el lugar conocido como Ojuelos de Valdeminguete, a unos 1.600 metros
de altitud. VEGA DEL CODORNO
es el pueblo situado a mayor altitud de la provincia (1.450 metros)
y cuenta con un interesante conjunto urbano formado por la agrupación
de once barrios dispersos por un ancho valle. Sobre uno de ellos se
halla La Cueva, gruta de gran longitud, con entrada en una enorme
cavidad de una pared rocosa.
Tomando la carretera en dirección
a Poyatos, al llegar al cruce de Tejadillos, interesante paraje natural
con área recreativa, tomamos en dirección sur hacia Las Majadas. A escasos
kilómetros encontramos la desviación que nos llevará al Parque Cinegético
de El Hosquillo,
ubicado en las proximidades del nacimiento
del río Escabas, en un valle impresionante con osos, corzos, ciervos,
gamos, jabalís, cabras hispánicas y espesos bosques. El río discurre
bordeado por impresionantes paredes rocosas en las que anidan buitres.
Cuenta el parque con un museo y es un refugio natural para las especies
antes mencionadas que viven en total libertad.
Para visitarlo se precisa cita previa (Teléfono: 969 228022).
Seguimos en
dirección a Las Majadas y a poco más de un kilómetro del pueblo se encuentra
otra de las zonas geológicas de mayor interés de esta zona, el paraje
natural llamado Los Callejones. De origen cárstico como la Ciudad
Encantada, las rocas aquí se suceden en formación rectilínea a modo
de callejones que confieren personalidad y nombre al lugar. Estamos en una de las zonas más altas de la serranía, rodeados de una vegetación sorprendente por la variedad de especies: pinos, robles, sabinas, avellanos, acebos, enebros, quejigos y bogues. En el pueblo de LAS MAJADAS podemos ver su iglesia parroquial del s. XVI que conserva un magnífico artesonado y tomar contacto con artesanos que se dedican a la producción de muebles. Desandamos el camino hasta el cruce de Tejadillos para proseguir la ruta en dirección a Poyatos, siguiendo el abrupto curso del río Escabas a través de un paraje de densos pinares. Un desvío nos conduce al pequeño rincón natural de Lagunillos, una pequeña explanada destinada al recreo. El camino recorre la parte baja de una hoz y es un paraje de gran belleza natural. Al entrar en POYATOS, villa de origen medieval que conserva espacios y edificios de gran calidad, lo primero que nos llama la atención es el Arco del Concejo, s. XV, por cuyo lateral se llega a la Iglesia de Santa María Magdalena, construcción de los s. XV-XVI, gótico renacentista. El Ayuntamiento es un edificio de dos plantas, con balcón de madera sobre columnas, típico de la construcción serrana. En la carretera de Poyatos a Tejadillos se encuentra un puente de un solo ojo, medieval, situado en un magnífico paraje sobre el río Escabas. Al abandonar
el pueblo en dirección a Beteta, queda a un lado una fuente con abrevadero;
atravesaremos tres bellas poblaciones serranas, comunicadas por una
carretera rodeada de espectaculares parajes: SANTA MARÍA DEL VAL,
buen lugar de partida para recorrer el río Cuervo, bordeando el embalse
de la Tosca hasta llegar a Solán de Cabras, interesante recorrido de
algo más de 10 Km. para los amantes del senderismo; LAGUNA SECA,
población con típica arquitectura serrana donde podremos ver la iglesia
de San Bartolomé, del s. XV, y una fuente barroca; MASEGOSA, pequeño pueblo
lleno de rincones encantadores, estrechas calles y plazas con alguna
fuente. Desde aquí nos podremos acercar a la Cueva de los Griegos. La carretera que lleva hasta BETETA, bordeando el río Guadiela presenta una fuerte pendiente antes de llegar al pueblo. Éste se extiende a los pies de las ruinas del Castillo del Rochafrida, de origen árabe, en la ladera de un cerro y dominando el amplio valle. El pasado del pueblo se remonta a tiempo de los arevacos, si bien en sus alrededores, como en la Cueva de la Ramera, se han encontrado restos de la Edad del Bronce. Fue la antigua Vetera. Del castillos se conservan los basamentos, arranques, partes de la torre del homenaje y parte de los fosos. Parte de las murallas llegaban hasta el pueblo en el que todavía quedan restos de lienzos y postigos. En la iglesia parroquial, de carácter gótico, destacan su portada plateresca y la torre del campanario. El casco urbano, articulado en torno a dos calles paralelas, y el castillo forman un conjunto de especial interés. La ermita de la Virgen de la Rosa, del s. XVII, está enclavada en una excelente vega y cuenta con algunos manantiales. Este lugar es también conocido como Baños del Rosal que cuenta con unas aguas medicinales que se tiñen de rojo debido a la cantidad de hierro que arrastran. Próximo al pueblo se encuentra El Tobar y pasado éste, por un camino de tierra llegamos a la Laguna Grande, a los pies de un gran farallón de rocas. Desde Beteta,
a tan sólo 12 km. se encuentra Poveda de la Sierra, donde podremos enlazar
con la Ruta del Alto Tajo. Continuando hacia el sur llegamos al excepcional paraje de la Hoz de Beteta. Aquí el río Guadiela ha excavado en la caliza un profundo y estrecho tajo por cuyo fondo y rodeado de abundante vegetación discurre el río. Nos encontramos en el mismo borde de la carretera la conocida como Casa de la Toba, con una pequeña fuente que mana agua procedente de la Muela de Carrascosa. Atravesaremos un pequeño túnel horadado en la piedra y estamos al final de la hoz, al llegar al puente de Vadillos tomamos un desvío a la izquierda que nos adentrará en la hoz del río Cuervo. En el fondo de la hoz se halla el Balneario de Solán de Cabras, famoso por sus aguas minerales y medicinales y excelente punto de partida para recorrer la hoz, los miradores del Rey y de la Reina, inmejorables parajes para realizar numerosas excursiones. Retomando la ruta de Priego, salimos ya de la Hoz de Beteta, y la carretera nos conduce por hermosos valles que se caracterizan por sus cultivos de mimbre, que en invierno presentan un espectacular color rojizo. Atravesamos CAÑIZARES, donde podremos adquirir artesanía del mimbre de nuevos diseños y piezas de alfarería. El pueblo está asentado en la pendiente de un pequeño cerro y tiene una bonita iglesia y una ermita. Seguimos nuestro camino y después de atravesar el túnel de Monsaete nos merece la pena hacer el corto recorrido que nos separa de FUERTESCUSA, estando en contacto con el bello paisaje del río Escabas, que sufre un brusco estrechamiento que se conoce como Puerta del Infierno. Iniciamos la subida a través de túneles, siguiendo el curso del arroyo del Peral para llegar a la población. Posee una interesante iglesia parroquial dedicada a San Martín Obispo, del s. XVIII, con elementos del XV y en la que destaca el presbiterio, cubierto con una artesa octogonal policromada y dos cabezas talladas en la clave. Rodeada de magníficos paisajes, es visita obligada la Fuente del Halcón, a 1 Km. aproximadamente, uno de los más importantes manantiales de la serranía en caudal. Desandando el camino ahora nos dirigimos a CAÑAMARES, importante centro de producción del mimbre, y desde aquí atravesando el pasillo rocoso conocido como estrecho de Priego que va bordeando el río Escabas, llegamos a otra de las poblaciones importantes de esta ruta: PRIEGO, situada en un bello paraje en las primeras estribaciones de la serranía, en la margen derecha del río Escabas (truchero), rodeado de rocas y colinas cubiertas de boj, pinos, olivos y viñedos. Estuvo delimitada la población por una muralla de la que mantiene en pie únicamente el torreón de Despeñaperros, de planta pentagonal, del que se conservan unos 12 m. de altura, y que marca el límite por el oeste del casco urbano. Éste se encuentra bastante bien conservado encontrándose en torno a su Plaza Mayor y calles adyacentes los puntos de mayor interés, como el Ayuntamiento, edificio del s. XVI con bella fachada de tres cuerpos con tres arcos y tres balcones sobre éstos, y una cornisa de piedra y un friso con triglifos y metopas. La parroquia de San Nicolás de Bari es el edificio religioso de mayor interés. Guarda una talla románica de la Virgen de la Torre, patrona de la ciudad. Un buen número de casas del s. XVII, blasonadas y con magníficas rejerías aparecen en nuestro paseo por la población: la Casa de la Inquisición, que en realidad son dos casas, una de 1.620 y la otra de 1.637; la Casa Pareja y la antigua Casa de la Inquisición, con pinturas murales del s. XVIII, son dos edificios también atribuidos a ésta pues en ellos debió vivir algún comisario del Santo Oficio. Otro edificio destacable es el de los Juzgados, antigua cárcel, que es del s. XVI, con sobrias rejas en la fachada y toda ella de sillería. Extramuros de la ciudad, tomando la pista que sale a la izquierda, junto a la salida de la población y en dirección a Cañamares, está el convento de San Miguel de la Victoria, mandado construir por Fernando Carrillo de Mendoza por haber salido vivos él y sus dos hijos de la Batalla de Lepanto. Conocido popularmente como El Cristo, es un importante complejo arquitectónico, obra de Martín de Aldehuela, en el que destaca la iglesia barroca, de planta de cruz latina, y decoración general de un sobrio barroco. Una talla de Cristo, del s. XVII, una chimenea de gran interés en lo que es la cocina. Priego, además de por su patrimonio, es conocido por su artesanía, importante centro productor de objetos de mimbre que en gran parte se exportan y su talleres de alfarería con siete establecimientos funcionando, algunos de ellos en edificios muy singulares, donde se producen piezas utilitarias y decorativas. Desde aquí tomamos la carretera que conduce a ALCANTUD; antes de llegar, sobrepasando el puente del río Guadiela, un desvío a la derecha nos conduce, por una pista remontando el río, a la Hoz de Tragavivos, uno de los lugares más fascinantes de la serranía, de gran espectacularidad y belleza. En este espacio podremos contemplar buitres y águilas volando. Aquí se encuentra la Cueva de la Sierpe, una de las más importantes de la región. En las cercanías del pueblo se encuentran los antiguos baños de Alcantud, en la falda de un cerro poblado de pinos y carrascas, con un manantial de agua hirviendo con propiedades medicinales; y unas ruinas romanas que quizás correspondan a la antigua Albónica. Antes de llegar recorreremos la Hoz de los Toriles. En la población podremos ver la iglesia parroquial de la Asunción, del s. XVI. De regreso podremos acercarnos hasta VALDEOLIVAS, interesante población de trazado medieval, en el que quedan restos de sus antiguas murallas y algunas casas nobles, algunos tramos porticados y buenas rejas en muchas de sus casas. El perfil del pueblo está dominado por la iglesia parroquial de la Asunción cuya fábrica originaria data de los s. XII-XIII y cuenta con una hermosa torre de planta cuadrada y cinco cuerpos, cuatro de los cuales tienen arquerías pareadas en cada lado. Destaca en la población un conjunto de molinos circulares, de dos alturas, con dos puertas y escudos sobre ellas, construcciones del s. XVII. Regresamos a Cuenca por la CM-2023, atravesando poblaciones de la Alcarria conquense de VILLACONEJOS DE TRABAQUE, situada junto al río Trabaque, que discurre jalonado de mimbreras. El elemento más característico del pueblo es el conjunto de cuevas y bodegas situado en el lado de la vega opuesto al casco urbano; su origen es de época árabe y se utilizan para fabricar y conservar el vino. Dentro del pueblo es interesante la iglesia parroquial de San Juan Bautista, de estilo barroco, con dos magníficas fachadas. De la misma época es la ermita de la Concepción. ALBALATE DE LAS NOGUERAS, situado igualmente en la vega del Trabaque, es un poblamiento antiguo enclavado en un cerro; sus calles, en fuerte pendiente, le confieren un aspecto medieval con un conjunto urbano de interés, articulándose en torno a una calle que desemboca en la Plaza Mayor y en la que encontraremos viejas casonas y la iglesia parroquial de la Asunción, de transición del románico al gótico, con algunos elementos renancentitas y barrocos; dos interesantes portadas de transición del románico al gótico y en el magnífico interior una bellísima pila bautismal ricamente decorada. Otro de los puntos de interés en este pueblo es el conjunto formado por el puente de Nogueras, medieval, la ermita de San Sebastián, adosada al cementerio, y un horno de espliego. En las cercanías se encuentran las ruinas romanas de Bombarrás. Viniendo al pueblo se recorre el paisaje natural de la Hoz del Trabaque que sigue el curso del río; si le interesa la artesanía podrá visitar un taller dedicado a la fabricación de velas artísticas. De aquí, a través de Villar de
Domingo García, otro pueblo donde podremos ver innumerables bodegas-cueva
de origen árabe, algunas de las cuales son utilizadas hoy como bares.
Aquí podremos adquirir vino elaborado de forma artesanal y admirar la
ermita de Santo Tomás Apóstol, situada en un altozano y muy ligada a
las tradiciones locales, la de Santa Ana, próxima a las cuevas, de los
s. XIII y XVIII, y la iglesia parroquial de la Asunción, que conserva
elementos constructivos de los s. XV-XVII y XVIII, situada en el centro
del pueblo. Y llegamos de nuevo a Cuenca. |