Los
Callejones de las Majadas tienen el mismo origen y un gran parecido
con la Ciudad Encan-tada, sin embargo los primeros conforman una ciudad más
lineal y de menores proporciones. aunque también de belleza. Pueden hacerse
dos circuitos. El primero cuenta también con su cen-tinela y su impresionante
Mar de Piedra, así como multitud de figuras perfectamente definidas. En el segundo,
las callejuelas forman una especie de pequeño laberinto de plazas, tormos, arcos
y puentes.
Merece la pena visitar, a pocos minutos de los Callejones, un templete natural
sostenido por cuatro columnas que parece un gigantesco dol-men de una sola pieza
y acercarse a algún mira-dor sobre el cañón del Júcar.