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LA CIUDAD ENCANTADA".
Se llega a ella por la carretera que remonta el curso del río Júcar a tan sólo
36 kilómetros de Cuenca. Es en la meseta de la muela de Valdecabras donde el
peculiar fenómeno geológico que conforma Ciu-dad Encantada se ha producido.
A 1.420 metros de altitud y sobre una exten-sión de 250 hectáreas el viento
y la lluvia han erosionado las rocas calizas pro-duciendo un gran número de
formas caprichosas en medio de una frondosa ve-getación de pinos y sabinas.
Existe para el visitante un camino muy bien seña-lizado que le permite tras
unos tres kilómetros hacerse una idea de la espec-tacularidad de las formas
que la acción de los elementos ha realizado sobre la piedra. La imaginación
popular ha bautizado estas abstractas formas de la naturaleza con conceptos
perfectamente reconocibles. Así nos encontramos a Los Barcos, El Perro, La Cara
del Hombre, El Mar de Piedra, La lucha entre el cocodrilo y el elefante, Las
Setas, Los Osos piedras que con un esfuerzo de la imaginación llegan a parecerse
a lo que expresan sus denominaciones.